La labor de las CROs contra el SARS Covid-2

A finales de Diciembre de 2019 en la provincia China de Wuhan los casos de Neumonía aumentaban de forma descontrolada. Las autoridades lanzaron una investigación para comprender este fenómeno y descubrieron que los pacientes habían sido infectados por un nuevo coronavirus, que ahora todos conocemos como el SARS-CoV-2.

Los Coronavirus se caracterizan por poseer una gran cantidad de material genético almacenado como una única cadena positiva de RNA, lo que les permite replicarse rápidamente afectando principalmente al tracto respiratorio. Normalmente, esta clase de virus no afecta a los humanos pero en ocasiones debido al consumo de especies infectadas, un animal puede actuar como vector de transmisión. No es la primera vez que lidiamos con un coronavirus zoonótico, en 2002  y  2012 el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) y  el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS) se cobraron 774 y  800 vidas respectivamente. Estos dos virus tienen tasas de mortalidad más altas que el SARS-CoV-2 pero nunca llegaron a infectar a más de un millón de pacientes ocasionado 70.000 defunciones.

Desde el 7 de Enero, cuando se declaró oficialmente que los enfermos habían sido infectados por una nueva cepa, hasta el día de hoy han pasado menos de 4 meses y el SARS-CoV-2 se ha extendido por todo el mundo colapsando sistemas sanitarios y bloqueando países enteros. Ya es tarde para lamentarnos de las acciones que debían de haberse tomado, pero no es tarde para evitar la propagación del virus y sobre todo para encontrar un tratamiento.

En este momento se están barajando varias vías terapéuticas posibles, una de ellas es la reposición de antivirales como el Remdesivir que ya mostró su eficacia contra el SARS y MERS y ha dado resultados prometedores a nivel celular contra el SARS-CoV-2, el Ritonavir y el Lopinavir que se utilizan conjuntamente para tratar el VIH, o incluso anticuerpos monoclonales como el Tocilizumab que ya ha sido aprobado en China para tratar pacientes con complicaciones pulmonares o el Sarilumab que inicialmente ha sido utilizado para tratar la artritis. Además, se están desarrollando 54 vacunas diferentes contra esta cepa y se espera que al menos una de ellas esté disponible para su uso en 12 meses. La actividad colectiva que se está desarrollando incluye 80 ensayos clínicos de carácter internacional, en los que están participando centros y personal sanitario de todo el mundo, incluyendo España.

«La industria farmacéutica, desde los grandes laboratorios hasta biotechs y start ups se han movilizado y nosotros, desde nuestras casas que ahora hacen de oficina nos preguntamos ¿qué debemos y podemos hacer como CRO? En Alpha Bioresearch queremos participar en todos aquellos aspectos que puedan aminorar el impacto que está teniendo esta pandemia en nuestra Sociedad, tanto desde el punto de vista de la salud, como en nuestra forma de vida«. Por ello, Alpha Bioresearch como CRO:

• «Se ha puesto al servicio de los grupos que lideran la investigación de posibles tratamientos contra el Covid-19 y de medidas preventivas a través de los ensayos clínicos, ofreciendo nuestra experiencia y nuestro conocimiento acumulado durante más de 25 años en el sector,

• Colaboramos en la divulgación de información verídica y rigurosa,

• A través de las redes sociales ofrecemos información actualizada transmitiendo tranquilidad para que no cunda el pánico«.

«En definitiva como CRO, desde nuestras casas, cumpliendo con las medidas aplicadas por el gobierno y con responsabilidad, seguimos trabajando y apoyando la investigación clínica para identificar tratamientos eficaces y seguros a los pacientes de todo el mundo«.

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